Jone BERRIOZABAL BOVEDA
Tengo 26 años. Si bien soy vizcaína de nacimiento, hace muchos años que me mude a Vitoria-Gasteiz. Al igual que tantos otros, he cambiando de habitación en la casa vasca.
En casa he bebido del mundo vasco y del castellano. Ese bilingüismo me ha aportado riqueza cultural. Benito Lertxundi y Silvio Rodríguez, Lauaxeta y Lorca, por ejemplo, han sido compañeros de camino placenteros.
Todos mis estudios se han desarrollado en euskera. En el año 2000 comencé los estudios de Derecho en la Universidad de Deusto, en el ámbito del Derecho Público. En aquel momento no pensé que aquello que estaba estudiando me fuera a resultar tan útil.
Después de trabajar en la empresa privada y de realizar exámenes aquí y allá, trabajé como funcionaria interina en la Administración. Estando allí, en abril del año pasado, recibí la llamada para el Parlamento Vasco.
Recibí la noticia con nerviosismo y alegría. Nerviosismo porque suponía cargar con una gran responsabilidad y porque era un reto personal considerable. Y, al mismo tiempo, alegría, ya que es un gran honor para cualquier ciudadano vasco tener una oportunidad como la que a mi se me presentó. Más si cabe en mi caso, que desde niña he vivido desde dentro y con gran pasión el nacionalismo y la construcción nacional, y, sobre todo, el EAJ-PNV.
Si tuviera que definirme a mi misma con grandes palabras, utilizaría las siguientes: demócrata, nacionalista, vasca y pacífica. ¿El orden?. Todas juntas, todas unidas unas a otras.
Me gusta el trabajo en equipo, quizá porque la experiencia desarrollada durante años en el trabajo de vecindad ha sido muy positiva. Dicen que soy responsable y ordenada. Algo de razón no les falta a los que dicen eso. Me pone nerviosa el desorden y los montones de papeles sobre la mesa. Me gusta terminar los trabajos que comienzo, no puedo dejar nada a medias.
Paso muchas horas fuera de casa, y cada vez me gusta más el ambiente hogareño. De todas maneras, eso no quiere decir que no disfrute del tiempo libre. Me siento a gusto entre amigos y entre la familia. Me gusta el café, por sí mismo y por las conversaciones que se crean en torno al mismo. Escucho música vasca y extranjera. También toco un instrumento, el txistu. Suelo andar salseando en el facebook. Me gusta realizar viajes largos, pero también soy aficionada a las pequeñas escapadas que permiten conocer los maravillosos rincones más cercanos.
Soy feliz porque tengo un trabajo que me gusta, que se desarrolla en ámbitos que me interesan: la cultura, la educación, el euskera... Y sobre todo, en tanto y cuanto soy nacionalista, me gusta porque tengo la oportunidad de participar en la construcción de nuestra Nación a través de una de sus instituciones.
Así soy, con mis virtudes y mis defectos, yo misma.
Candidatura de Araba