Izaskun BILBAO BARANDIKA
Me llamo Izaskun Bilbao Barandica. Nací en Bermeo hace 47 años. Me gusta poner mis dos apellidos porque mi madre también merece que le recuerde cada día. En casa me enseñaron que nunca olvide lo que soy, ni de donde vengo y a que valore a las personas por lo que son no por lo que poseen. Eso me ayuda a no perder el norte. Pertenezco a una familia de pescadores, neskatillas, rederas. Por ello estoy unida a la mar, al “efecto salitre”, a la luz de la costa, al carácter de sus personas y al horizonte que siempre me ha dado la visión del infinito, del mundo que no se acaba, del futuro, de la esperanza y de las soluciones que siempre podemos encontrar en esa línea de luz. Una realidad tan dura como la de la pesca me ha enseñado a valorar el esfuerzo, el sacrificio, la humildad y el trabajo, la tenacidad y a estar orgullosa de mis raíces. Gane mi primer sueldo estuchando latas de conserva. Bermiotarra, kostakoa.
Soy licenciada en derecho, master en gestión de empresas y secretaria interventora del ayuntamiento de Kortezubi.. Fui concejala y he trabajado también en los departamentos de Cultura e Interior en el Gobierno Vasco. Nunca pensé que llegaría a ser presidenta del Parlamento y soy la primera mujer que llega a este cargo. No accedí a él del modo más agradable ni en las mejores circunstancias, pero he tratado de apostar por la serenidad y la innovación de la política, pensando en las personas, humanizándola. Para ello me he esforzado por fomentar unas relaciones de normalidad con la ciudadanía y entre nosotras y nosotros. Además he tratado de abrir puertas y ventanas para que la gente sepa lo que hacemos en el Parlamento y sienta de verdad que esta es la casa de todas y todos. Creo que eso es también liderar en femenino. Lo he hecho sin complejos, sin tratar de imitar a los hombres, apostando por valores que las mujeres aportamos a la gestión, porque creo en ellos y porque necesitan reconocimiento. Creo de verdad que aportan mucho a un mundo habitualmente liderado por hombres.
Soy curiosa y me atrae conocer culturas y personas distintas. Buscando esa diversidad he sido cooperante en la sierra de Perú, una experiencia por la que todos deberíamos pasar, y espectadora de todo tipo de ritos en muy distintos países, desde Tailandia a Egipto, pasando por China, México o Turquía. Mi próximo objetivo: Hong Kong y su skay line. No sé cuándo iré, ¡pero llegaré!
Mientras me gustaría asistir a un concierto de Melendi. Me gustan las actuaciones en directo de todo tipo. Últimamente he visto al Boss, al Cigala o a Ken Zazpi. Contad conmigo para bailar y charlar. Me relaja y lo necesito. Porque vivo muchos días esclava de la agenda y el reloj. Confieso que aún me sorprende lo que se fija la gente en el aspecto de las mujeres que nos dedicamos a la política, algo que no sufren los hombres. Me hacen muchos comentarios sobre la ropa que llevo. La verdad es que huyo de las marcas y procuro comprar barato. Me gusta ajustarme las prendas, darles un toque personal y trato de conseguirlo a base de imaginación, aguja e hilo.
Tras el trajín, me gusta y necesito desconectar. Cuando puedo lo hago paseando junto a la mar, en mi pueblo, disfrutando de mis amigas y amigos y especialmente de mi familia. Así recupero el pulso de lo que siempre he sido y no quiero nunca a dejar de ser: gente normal.
Candidatura de Bizkaia